Ayer, en la sesión de investidura celebrada en la Asamblea de Madrid, escuchaba esto en el discurso de Esperanza Aguirre:
“Vamos a abrir una línea de ayudar para la rehabilitación de viviendas rurales.
Y vamos a ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de promover viviendas unifamiliares en terrenos rústicos con una nueva Ley de Urbanizaciones Sostenibles”.
Esto es lo único que ofrece la que hoy será elegida como Presidenta de la Comunidad de Madrid a los pequeños municipios como Fresnedillas de la Oliva, más ladrillo.
Me alarma y me inquieta el futuro de mi pueblo, que podrá ser convertido en urbanizaciones bajo el amparo de la palabra de moda “sostenible” mientras seguimos sufriendo el abandono de los servicios públicos esenciales, mientras seguimos con una Mancomunidad de Servicios sociales deficiente que no cuida de nuestros mayores y a las familias que pasan más dificultades, mientras seguimos sin transporte público que nos comunique directamente al Hospital de referencia “Puerta de Hierro” al que tenemos que acudir a los especialistas y urgencias, mientras seguimos con un colegio dividido en dos porque sólo están construyendo tres aulas de infantil y comedor para el curso que viene…
Si queréis podemos seguir mirando hacia otro lado, diciendo que la política no nos importa, y que lo que digan los politicos nada tiene que ver con nuestras vidas, pero yo no me resigno a que la que dice ser abanderada de la libertad en Madrid vaya a hacer de nuestra vida una especulación urbanística. Todavia estamos a tiempo.
Ayer salí de excursión y me acerqué a la